cambio de planes

Si algo nos ha enseñado esta pandemia, es lo rápido que surge un cambio de planes, sin previo aviso, sin preguntar, sin esperártelo.

Y toda tu vida, esa que tienes organizada desde hace mucho tiempo, esa que tiene un horario para cada cosa, esa en la que un paseo es tan habitual… esa vida, sufre un cambio de planes. Al principio parece un mal sueño, te despiertas pensando que nunca ocurrió, cuando te das cuenta de que sí que es verdad. Y de repente todo lo que era habitual, ahora es un lujo. Y lo que en un principio parecía un descanso de 15 días obligatorios, es una tortura sin final. Y claro, si eres empleado, te aferras a tu ERTE, y a la necesidad de cobrarlo, y cruzas los dedos para que todo vaya bien, porque al final de mes hay que pagar las facturas, y el ingreso no puede faltar. Si por el contrario eres una gran empresa, mandas a pensar a todas las cabezas pensantes a las que les pagas ingentes cantidades de dinero, para que piensen como ahorrar costes, y superar la situación… Pero amigo, si eres autónomo, eso ya es otra historia. Porque ni tienes derecho a ERTE, ni tampoco puedes hacer malabares económicos, lo tuyo es muy fácil, si no hay ingresos, no puedes pagar…a nada, ni a nadie, pero es que tampoco puedes vivir, porque no tienes ningún sueldo que cobrar…

Los autónomos son de otra pasta, habéis visto alguna vez los índices de las bajas en autónomos… echadle un vistazo, su sangre debe tener algo especial, y por eso difícilmente se ponen enfermos. Pero hay que pasar esto como sea…dichosa pandemia mundial, si ocurre cada cien años, como nos ha pillado a nosotros.. que suerte la nuestra…

Y es entonces cuándo hay que pensar en un cambio de planes.

Y miramos al horizonte llenos de esperanza y muertos de miedo, deseando que las vacunas lleguen lo antes posible. Y cuando llegan, pidiendo que las pongan lo más rápido posible, y cuando se paralizan, nos desesperamos por lo que puede venir después. Y empiezan a llegar a nuestros oídos rumores de la cepa inglesa, después de la brasileña, y por último de la india. Y nos miramos unos a otros (que por cierto ya no nos recocemos sin mascarillas), y nos miramos a esos ojos, e intentamos animarnos, y coger aire, y volver a ser positivos. Y mientras todo eso ocurre, hemos tenido que hacer un cambio de planes, que digo uno, mil cambios de planes, y a unos nos salen, y a otros no. Y ves como caen empresas emblemáticas, empresas familiares, de las de siempre, y de las que no volverán, y tú intentas hacer malabares para poder sobrevivir…. y a veces se consigue, y a veces no.

Y tú que nunca te habías planteado eso de ser funcionario, porque no iba contigo, porque lo tuyo es tener tu negocio, es crear trabajo, y generar y producir, a tu manera… empiezas a valorar la posibilidad de hacerlo.

Te empiezas a fijar en gente cercana, que ya lo ha conseguido, y te das cuenta, de que a ellos no les ha afectado la pandemia, de que su situación económica no se ha modificado. Y observas que no son ricos… o sí, porque la riqueza no se mide por el dinero que tienes, sino por la calidad de vida que puedes tener. Y empiezas a informarte y te quitan las ganas diciendo que las plazas están dadas, que es casi imposible entrar, que es muy sacrificado… y casi te hacen desistir… Pero entonces lees algo que te devuelve a la realidad..

“Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Ni siquiera yo ¿ok? Si tienes un sueño, tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo, te dirán que tú tampoco puedes. Si Quieres algo, ve por ello y punto. En busca de la felicidad. Will Smith”

Y ahora sabes, que tú, y sólo tú, tiene que decidir si quieres hacer un cambio de planes en tu vida, y sólo tú decidirás qué cambio es ese, y lo que estás dispuesto a sacrificar por él.

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